Elizabeth en el restaurante de la escuela que abre su vajilla de plata plástica

Como su familia siempre ha trabajado con ella en el logro de su independencia y en el cuidado de sus propias necesidades, esta jovencita no tiene problemas para prepararse la comida para la escuela y comerla sin ayuda.


Para la hora en que tu niño comience la escuela primaria, probablemente haya aprendido lo básico como para vestirse, lavarse las manos, cepillarse los dientes y usar el baño en forma independiente. Pero ahora que es mayor, es necesario que domine otras destrezas del cuidado personal que son un poquito más complicadas, tales como:

  • Bañarse o darse una ducha sin ayuda
  • Lavarse, peinarse y cepillarse el pelo
  • Elegir una forma de peinarse y mantenerla

Es importante concentrarse en estas actividades de arreglo e higiene durante los primeros años de la escuela primaria, cuando los otros niños de su edad están aprendiendo las mismas destrezas. Como tu hijo va a tener que hacer estas cosas básicamente al tacto, es probable que necesite practicar mucho más antes de sentirse seguro. Tu ayuda puede consistir en hacerle algunas observaciones sobre su aspecto y darle muchas oportunidades de practicar.

Conceptos de pudor y privacidad

A estas alturas de la vida de tu hijo, es importante que comprenda el concepto de pudor y la diferencia entre el comportamiento público y el privado. Puede no darse cuenta o tal vez no le importe, que los otros lo vean si usa el baño con la puerta abierta o con la persiana levantada. Explícale por qué se supone que bañarse, desvestirse, rascarse donde le pica y otras conductas diversas deben tener lugar en privado. Puede parecerle tonto o difícil de entender al principio, pero con tu ayuda va a empezar a reconocer qué comportamientos son inaceptables delante de los demás.

Puede ser Ăştil hacer una lista de control de lo que es necesario que haga en privado, por ejemplo:

  • Cerrar la puerta del baño y bajar la persiana de la ventana antes de usar el inodoro o desvestirse para darse un baño o una ducha.
  • Cerrar la puerta del dormitorio antes de quitarse la ropa para ponerse el pijama.
  • Controlar que las cremalleras o cierres estĂ©n subidos y los botones abrochados cuando se viste por la mañana.
  • Hacer lo mismo antes de salir del baño.

Ideas para organizar el baño

  • AsĂ­gnales lugares especĂ­ficos a todas las cosas que tu hijo usa.
  • Si varios frascos tienen el mismo tamaño y forma, agrega una señal visible o táctil para identificarlos. Por ejemplo, coloca una gomita alrededor del champĂş y deja el acondicionador sin ninguna marca.
  • Coloca su toalla de baño en un lugar en el que no se moje mientras se ducha, pero que sea fácil de alcanzar.

Si tu hijo tiene baja visión, ten presente la importancia del uso del contraste entre los colores para hacer que los objetos destaquen. Puede ser difícil ver un jabón blanco en una jabonera blanca sobre una repisa blanca. Si el jabón está en una jabonera oscura, encontrarlo va a ser mucho más fácil para tu hijo.

Bañarse

Cuando le enseñas a tu hijo una nueva destreza o rutina, es buena idea dividir la actividad en sus diversas partes. Haz una lista de sus fases y luego ve cumpliendo una por vez para ver si es necesario adaptarlas de alguna forma. Por ejemplo, aquí te proponemos una lista de los pasos básicos que tiene que poder dar para bañarse o ducharse solo:

  • Regular la temperatura del agua antes de entrar a la ducha o a la bañera
  • Saber cĂłmo corregir la temperatura rápidamente si el agua se pone de pronto demasiado frĂ­a o demasiado caliente
  • Mojar y enjabonar la toallita de bañarse para lavarse una parte del cuerpo
  • Enjuagar y enjabonar la toallita de bañarse para lavarse cada parte del cuerpo
  • Enjuagarse completamente
  • Cuando haya terminado, enjuagar la toallita de bañarse y escurrir el exceso de agua
  • Cerrar la ducha (y/o destapar el desagĂĽe de la bañera para que se vacĂ­e)
  • Secarse minuciosamente el cuerpo
  • Colgar la toallita de bañarse que está mojada y la toalla con la que se secĂł que quedĂł hĂşmeda.

Si tu hijo no está seguro de cómo medir la cantidad correcta de champú o de acondicionador para el pelo, muéstrale cómo ponerse un poquito en la mano y luego frotar el líquido en la cabeza. También explícale que si una pequeña cantidad no produce suficiente espuma, puede agregarse otro poquito de champú en la mano y repetir la rutina de mano-cabeza.

Cuidado del pelo

Muchos chicos, los niños tanto como las niñas, tienen opiniones muy firmes acerca del peinado y del largo de su cabello. Cualquiera que sea el estilo que elija tu hijo—y que tú puedas sobrellevar—hazle saber que esperas que asuma la responsabilidad de cepillárselo, peinarlo y mantenerlo con un aspecto prolijo. Si todavía no es un experto en eso, muéstrale cómo hacerlo usando las técnicas de mano bajo mano o mano sobre mano. Si tu hija usa pasadores, broches o gomitas, haz que los ponga en un lugar específico, quizás en una cestita o caja en su tocador, de modo que sepa siempre dónde encontrarlos.